
Antes de pedir consultoría, hay algo que deberías entender sobre tu cafetería
Publicamos dos podcasts muy distintos para ayudarte a entender cómo montar una cafetería rentable —y evitar errores que pueden costar caro.
Uno dirigido a personas que quieren abrir una cafetería desde cero.
Otro dirigido a dueños de cafeterías que ya están abiertas.
Y algo empezó a repetirse.
Mensajes de baristas con una idea clara, pero muchas dudas.
Mensajes de dueños agotados, con cafeterías llenas… y números que no terminan de cuadrar.
Y una pregunta directa que apareció más veces de lo esperado:
“¿Puedo tener una consultoría con Sebastián?”
Este artículo no nace para responder esa pregunta.
Nace para ir un paso antes.
Porque da igual si todavía no abriste tu cafetería o si ya llevas años con ella abierta: los problemas más caros no suelen ser técnicos. Suelen ser decisiones tomadas demasiado pronto o demasiado tarde.
Y casi siempre tienen que ver con lo mismo: criterio versus improvisación.
Dos momentos distintos, el mismo punto ciego
Hay dos perfiles leyendo esto ahora mismo.
El primero quiere abrir una cafetería.
El segundo ya la tiene abierta.
Parecen mundos distintos, pero comparten más de lo que creen.
Uno improvisa antes de abrir.
El otro improvisa para sobrevivir.
Ambos suelen apoyarse en los mismos mitos.
Si quieres abrir una cafetería (y no empezar mal desde el primer día)
Abrir una cafetería hoy no es una locura.
Lo peligroso es hacerlo con ideas heredadas que ya no funcionan.
En el primer podcast hablamos de la oportunidad real que existe hoy para cafeterías independientes, pequeñas, bien pensadas y rentables, siempre que se empiece en el orden correcto.
Mito 1: “Si trabajo mucho, saldrá bien”
Este mito aparece antes incluso de abrir.
Hay energía.
Hay ilusión.
Hay ganas.
Y aparece una idea silenciosa:
“Si no funciona, trabajaré más.”
El problema es que el esfuerzo no corrige una mala estructura.
Puedes trabajar doce horas al día en una cafetería mal planteada y aun así no llegar a fin de mes. No por falta de ganas, sino porque el modelo no se sostiene.
Antes de abrir deberías poder responder con calma a preguntas incómodas:
- ¿cuánto necesito facturar para vivir bien?
- ¿cuántos cafés diarios son realistas en mi contexto?
- ¿qué pasa si un mes no va bien?
Si no haces estos números antes de abrir, los harás después.
Pero con el alquiler firmado.
Mito 2: “Un buen café se vende solo”
No.
Un buen café es necesario.
Pero no es suficiente.
La calidad no paga facturas.
Las decisiones sí.
Decisiones como:
- qué carta ofreces
- qué procesos creas
- qué complejidad introduces desde el primer día
Muchos proyectos empiezan por la máquina, el molino o el local.
Pero el negocio empieza por entender cómo entra y sale el dinero.
Si estás en este punto inicial, también puede ayudarte este artículo donde profundizamos en cómo montar una cafetería de especialidad con visión de negocio y no solo desde la ilusión:
Cómo montar una cafetería de especialidad rentable
Si ya tienes una cafetería abierta (y algo no termina de cuadrar)
Aquí el problema cambia de forma.
La cafetería funciona.
Hay clientes.
Hay movimiento.
Pero el beneficio no aparece de forma estable.
O aparece… y desaparece.
En el segundo podcast entramos de lleno en esta realidad.
Ver el podcast para dueños de cafeterías
Mito 3: “Cuando venda más, se arregla”
Vender más no arregla un negocio desordenado.
Lo amplifica.
Si no conoces tus márgenes, vender más puede hacer que pierdas más.
Si no entiendes tus ciclos, un mes malo te hace dudar de todo.
Si no sabes qué productos sostienen tu negocio, trabajas más para ganar lo mismo.
Una cafetería puede estar llena… y aun así vacía por dentro.
Mito 4: “Cuando tenga tiempo, lo ordeno”
El tiempo no aparece.
Se decide.
La mayoría de dueños espera a que la cafetería se calme para mirar números, procesos o estructura. Pero la cafetería no se calma sola.
Mientras estás en la operación, estás de vacaciones como empresario.
Mito 5: “Esto lo tengo que poder hacer solo”
Este mito pesa mucho.
Especialmente en personas responsables.
Especialmente en personas trabajadoras.
Pero una cafetería no es una prueba de resistencia.
Es un sistema.
Y los sistemas se diseñan mejor con método, criterio y mirada externa.
El verdadero problema no es técnico
Ni el que quiere abrir ni el que ya abrió tiene un problema de ganas.
El problema es haber tomado demasiadas decisiones importantes desde la improvisación.
Hay una frase que lo resume todo y que repetimos mucho internamente en el equipo:
La pasión nos hace levantarnos por la mañana.
La rentabilidad nos hace dormir por la noche.
Es una frase de Lucas, nuestro copywriter, y apareció muchas veces en conversaciones internas antes de convertirse en una realidad para muchos dueños de cafeterías.
Y el problema no es la pasión. El problema es pensar que con pasión basta.
“¿Puedo trabajar directamente con Sebastián?”
Después de estos podcasts, muchas personas nos escribieron preguntando por acompañamiento privado.

Sí, nos piden consultoría todas las semanas. Pero no todos están listos todavía.
Y preferimos ser claros.
Sí, existe un acompañamiento individualizado con Sebastián y conmigo.
Es profundo, estratégico y de largo plazo.
Ese tipo de consultoría cuesta 5.000 €.
Pero no es el primer paso.
Antes hay que entender la metodología.
Antes hay que hacer los ejercicios.
Antes hay que saber en qué punto estás realmente.
Si no, la consultoría llega demasiado pronto.
El camino lógico para montar una cafetería rentable
Por eso existe una secuencia.
Primero, la Semana de la Cafetería Independiente.
Un espacio para desmontar mitos, entender errores reales y aprender a leer tu negocio con criterio.
Después, si tiene sentido, acompañamientos más largos.
Y solo cuando el proyecto lo requiere, consultoría personalizada.
No al revés.
No necesitas trabajar más horas.
Necesitas entender mejor tu cafetería.
Da igual si todavía no abriste o si ya llevas años abierto.
Siempre hay un momento para parar, mirar y decidir mejor.
Este texto existe para eso.
Si algo de todo esto te incomodó, no es casualidad. Significa que ya estás viendo con más claridad lo que antes se sentía como caos.
La Semana de la Cafetería Independiente no es una solución rápida. Es el espacio donde empezamos a hacer rentable lo importante: tus decisiones, tus números, tu estructura.
No es un evento motivacional. Es trabajo real sobre tu modelo de negocio. Sobre lo que estás haciendo… y sobre lo que estás evitando mirar.
Si vas a seguir avanzando, que sea con criterio.